Término callejero utilizado en el habla popular de El Salvador para denominar a la marihuana. Se emplea frecuentemente entre jóvenes y personas que consumen esta sustancia para referirse a la hierba de forma indirecta.
¿Traés la manteca para que nos armemos un par de puros antes de entrar al concierto?
Se utiliza cuando alguien quiere poner a funcionar un aparato eléctrico o iniciar una llama. Es el término cotidiano para indicar que se debe activar la luz, la televisión o incluso una fogata.
Hacéme el favor de prender la televisión para ver las noticias, que ya casi van a empezar.
Expresión propia de El Salvador que se emplea para pedirle a alguien que guarde silencio o deje de hablar de forma tajante. Es una manera informal y directa de decirle a otra persona que se calle durante una plática.
¡Chale vos, ya me tenés harto con el mismo cuento de siempre!
Se emplea para identificar a un varón de corta edad, ya sea que esté en la infancia o atravesando la adolescencia. Es una manera bastante cotidiana de señalar a un muchacho o a un cipote.
Tené cuidado con ese chamaco porque es bien travieso y siempre anda corriendo por todo el mercado.
Es la forma coloquial en la que se le dice al hijo de la pareja que nació de un compromiso anterior. En El Salvador se usa con mucha frecuencia en lugar de la palabra formal hijastro.
A mi entenado le gusta que lo lleve al estadio los domingos porque su papá biológico casi nunca lo visita.
Término vulgar que se usa para insultar a un hombre, ya sea para cuestionar su hombría o para señalarlo como alguien despreciable, cobarde o de malas intenciones. Es un sinónimo muy fuerte y ofensivo de culero.
Por andar de cacorro y hablar a espaldas de sus amigos, ya nadie quiere salir con ese maje.
Se utiliza para describir a una persona que es exageradamente cariñosa o empalagosa con los demás. Es un término común para referirse a esas parejas que no paran de hacerse mimos y resultan un poco sofocantes por tanta cursilería.
¡Qué bárbaros estos dos!, ya dejen de estar de melcochas que nos van a empalagar a todos.
Es el nombre cotidiano que se le da en El Salvador a la fruta alargada de cáscara amarilla conocida en otros países como banana. Es un alimento básico en la dieta salvadoreña, consumido tanto al natural como en diversos licuados y postres.
Pasame un guineo de esa penca que compraste en el mercado para comérmelo con el almuerzo.
Se refiere específicamente a la semilla del marañón en el habla salvadoreña. Es muy común que los niños las utilicen como fichas o canicas en diversos juegos tradicionales durante la temporada de cosecha.
Ayer conseguí una bolsa llena de pepas y me fui a jugar con mis primos al patio de la casa.
Se refiere a una pieza de materia fecal sólida que queda a la vista en la calle o en el monte. Es un término vulgar para describir la caca que alguien o algún animal dejó tirada en el camino.
¡Tené cuidado por donde caminás, que casi pisás ese gran mojón que dejaron a media acera!
Expresión sumamente vulgar y directa que se utiliza para referirse al acto de tener relaciones sexuales. Es un término común en el habla coloquial para describir el coito sin usar eufemismos.
Ese maje dice que se quiere culiar a la bicha nueva que entró a trabajar al taller.
Se trata de la humedad ambiental o las gotitas de agua que se forman al caer la noche o en la madrugada. Los salvadoreños suelen evitarlo porque existe la idea de que exponerse a ese aire frío enferma a la gente.
Tapá bien la comida que dejaste afuera para que no le caiga el sereno de la noche.
Se utiliza para describir a una mujer que padece de infertilidad o que por alguna razón biológica no puede tener hijos. Es un término coloquial que suele sonar pesado o falto de tacto en ciertos contextos.
Dicen que la esposa de Juan es machorra porque ya tienen diez años de casados y nunca pudieron encargar familia.
Término coloquial y algo vulgar que se usa para referirse a la diarrea o soltura de estómago intensa. Se emplea cuando una persona sufre de evacuaciones líquidas frecuentes debido a una infección o comida en mal estado.
¡Púchica, vos! Esas pupusas de la esquina me dieron una churria que no me deja salir del baño desde temprano.
Término despectivo utilizado en El Salvador para referirse a la persona que tiene una fuerte adicción al crack o piedra. Se les llama así porque generalmente consumen esta droga utilizando pipas de fabricación casera en zonas marginales.
Mejor busquemos otra ruta para llegar al mercado, porque en esa esquina siempre hay un grupo de piperos buscando a quién pedirle pisto.
En El Salvador se usa esta palabra para referirse puntualmente al almuerzo. Representa el tiempo principal de alimentación que ocurre a mitad del día y suele ser el plato más abundante.
Apurate a terminar ese reporte porque ya casi es la hora de la comida y tengo un gran filo.
Se trata del gargajo o la mucosidad espesa que se expulsa desde los pulmones o la garganta al toser. Es un término muy común en el habla popular salvadoreña para referirse a la flema de forma directa y un tanto vulgar.
Ese señor tiene una tos de perro tan fea que a cada rato anda escupiendo la gran poya en la calle.
Forma popular de referirse a la moneda de un colón, que circulaba en El Salvador antes de la llegada del dólar. Se le llamaba así de broma en el lenguaje cotidiano de los salvadoreños.
Prestame una suegra para completar lo del pasaje, que ya viene el bus.
Calificativo que se usa en El Salvador para describir a alguien sumamente creído o que tiene el ego muy alto. Se refiere a una persona que actúa con soberbia y se siente superior a los demás en su círculo social.
Desde que lo ascendieron en el trabajo se puso bien culón y ya no quiere ni almorzar con nosotros.
Se emplea para solicitarle a una persona que divida o parta un trozo de algo, comúnmente comida, con la intención de repartirlo. Es la orden directa de realizar un corte para darle una porción a quien lo pide.
Mirá, ese pedazo de carne está bien grande, mejor móchate un poco para que alcancemos los dos.
Término utilizado para describir a los carteristas que operan específicamente dentro del transporte público. Estos sujetos aprovechan los apretujones en los buses para sacar billeteras y objetos de valor de los bolsillos de los pasajeros sin que nadie lo note.
Mejor guardá bien la cartera en la mochila porque en esta ruta siempre se sube algún posero a ver qué se colora.
Se utiliza para describir a alguien que tiene el valor de lanzarse a cualquier situación sin sentir temor. Es esa persona que actúa con mucha determinación y no se detiene ante los riesgos o el qué dirán.
Carlos es bien aventado para los negocios, ya puso su propio puesto aunque todo el mundo le decía que era peligroso.
Se refiere al músico que ejecuta el pito o la flauta, siendo una figura muy común en las bandas populares y durante las celebraciones tradicionales de los pueblos.
Llamen pronto al pitero para que empiece a tocar, que ya va a salir la danza del venado frente a la iglesia.
Se utiliza para referirse a cualquier dificultad o inconveniente que surge de repente y detiene un proceso. Es ese impedimento molesto que no te deja avanzar con lo que estás haciendo.
Ya tenía todo listo para el viaje, pero a última hora me pusieron una traba en el trabajo y no me dieron las vacaciones.
Se emplea para describir algo que es excelente, magnífico o que ha quedado de maravilla. Es un adjetivo positivo que resalta que un objeto o situación está muy bien ejecutado o luce genial.
¡Qué arrecho te quedó el dibujo, parece una fotografía real!
Sustantivo coloquial que en El Salvador se usa para designar al miembro viril masculino. Es una forma vulgar y directa de referirse al pene en conversaciones informales.
¿Viste cómo se le marcaba la mandarria a ese tipo con los pantalones tan apretados?
Término popular utilizado en El Salvador para designar al cuerpo policial o a los agentes de seguridad. Se emplea frecuentemente en contextos callejeros para advertir sobre la presencia de la autoridad.
Apurate a guardar eso que ya se ve la chota dando vueltas por la esquina.
Se refiere al acto de ensuciar una superficie o prenda de vestir dejando una mancha o marca visible, generalmente por descuido o por tocar algo con las manos sucias. Es una expresión muy común cuando alguien arruina la limpieza de la ropa al dejarle un manchón de mugre.
¡Tené cuidado con esa grasa, que me vas a parchar todo el uniforme nuevo!
Apodo o adjetivo que se le asigna a las personas que tienen el cabello colorado o naranja intenso. La palabra hace alusión al color de la punta de los cerillos, y se emplea comúnmente en el habla cotidiana salvadoreña para identificar a los pelirrojos.
En el grado había un cipote fosforito al que todos le decíamos Colocho por pura broma.
Término vulgar utilizado en el habla coloquial salvadoreña para referirse al miembro viril masculino. Es una forma directa y ruda de nombrar al pene, equivalente a decir pija.
Tené cuidado cuando te subás el cierre, no te vayás a morder el pico.
Es la hoja fibrosa que envuelve la mazorca del maíz antes de ser desgranada. En la gastronomía salvadoreña se utiliza mucho para envolver y cocinar los tamales de elote, dándoles su forma y sabor característicos.
Quitale la tusa a esos elotes con cuidado porque las vamos a usar para los tamalitos de la tarde.
Pieza de la vajilla de tamaño reducido que sirve de apoyo a los pocillos o para colocar porciones pequeñas de comida, como el pan dulce de la tarde. En las casas de El Salvador se usa frecuentemente para acompañar el servicio del café.
Mirá, ahí te dejé un pedazo de quesadilla en la paila para que te lo comás con el café.
Forma coloquial y un tanto vulgar de llamar a los órganos genitales femeninos en El Salvador. Es una palabra muy extendida en el lenguaje popular para referirse a la vagina, usándose a menudo en contextos de confianza o descuidados.
Esa bicha no tiene pena, se puso a cambiarse frente a todos y se le vio la cuca.
En el habla popular salvadoreña, se utiliza esta palabra para designar de forma vulgar el clítoris y los labios menores de la vulva. Es un término muy informal que se usa para referirse directamente a los genitales femeninos externos.
Tené cuidado cuando te subás el cierre del pantalón, no sea que te vayás a prensar el gallo.
Adjetivo para referirse a una persona mentirosa que inventa historias falsas o exageradas. También se utiliza de forma vulgar para señalar a alguien que se masturba con frecuencia.
No le hagás caso a ese bicho porque es bien pajero, siempre anda diciendo que tiene un gran carrazo y ni bicicleta usa.
Término coloquial y vulgar que se emplea para describir los pechos femeninos cuando son muy voluminosos. Es la forma aumentativa de chichas y se usa comúnmente en conversaciones informales entre hombres.
La cipota se puso unos implantes bien exagerados y hoy anda con unas grandes chichotas.
Término popular y vulgar utilizado en el habla salvadoreña para referirse a la parte externa del aparato reproductor femenino. Se emplea comúnmente en contextos informales como sinónimo de vulva o vagina.
Ese traje de baño le queda tan apretado que se le marca toda la cuca.
Término habitual que emplean los salvadoreños para referirse al helado en cualquiera de sus presentaciones. No importa si es artesanal de carretón o de una marca comercial, siempre se le llama de esta manera.
Con este gran calor que está haciendo se me antoja comprar un mi sorbete de carretón bien frío.
Se utiliza en El Salvador para expresar admiración o lanzar elogios hacia algo que resulta atractivo a la vista. Es el acto de resaltar lo bonito que es un objeto, una prenda de vestir o cualquier otra cosa que llame la atención por su estética.
Mirá qué bonitos los zapatos que te compraste, todo el mundo te los va a chuliar en la fiesta.
Forma coloquial de referirse a un sujeto o individuo masculino en el habla cotidiana. Se emplea frecuentemente para mencionar a una persona de quien no se sabe el nombre o simplemente para señalar a un tipo cualquiera.
Ayer andaba un chamaco preguntando por vos en la entrada de la colonia.
Término utilizado para referirse a una deuda económica o al compromiso de devolver dinero que se ha pedido prestado. Se usa comúnmente cuando una persona tiene cuentas pendientes por liquidar con alguien más.
Mejor no le pidas nada a ese señor, porque después es un gran problema para salir de la jarana.
Se refiere a una trampa, engaño o jugada sucia realizada para sacar ventaja de otros. Se aplica comúnmente cuando alguien hace trampa en los juegos de azar o cuando se sustrae dinero mediante artimañas al momento de contarlo.
Ese tipo siempre gana en el póker porque le gusta hacer la jarana cuando reparte las cartas.
Se utiliza para designar a una persona de corta edad, ya sea un infante o un niño pequeño. Es la palabra cotidiana que empleamos los salvadoreños para referirnos a los hijos o a cualquier menor.
Tenés que cuidar más a ese tu chamaco porque es bien travieso y se puede golpear.
Es una manera informal y graciosa de llamar al tiburón en las zonas costeras salvadoreñas. Se usa frecuentemente entre la gente de mar para referirse a este depredador marino sin tanta seriedad.
Tengan cuidado al surfear hoy porque me contaron que ayer andaba un tiburcio merodeando por la bocana.
Se utiliza en el habla cotidiana para referirse al acto de dejar a una mujer en estado, usualmente cuando el embarazo no fue planificado. Es un término bastante informal y directo que sugiere que alguien ya metió la pata.
Aquel bicho está bien asustado porque dice que por no cuidarse ya embaló a la novia.
Se trata del malestar físico y la pesadez que experimenta una persona al día siguiente de haber ingerido bebidas alcohólicas en exceso. Es la forma coloquial en la que los salvadoreños se refieren a la resaca o cruda.
Traeme un par de pupusas y una bebida hidratante, porque con esta goma que cargo siento que me voy a morir.