Adjetivo que califica a una persona con mucho estilo para vestir o que siempre anda a la moda. También se aplica a lugares o cosas que destacan por ser bonitos, modernos y visualmente llamativos.
¡Qué fachero te quedó el cuarto con esa decoración nueva, parece de revista!
Se refiere a una persona que goza de una fortuna excepcional o que tiene mucha suerte en la vida. Se utiliza para describir a alguien a quien las cosas le salen bien de manera casual o inesperada.
¡Qué conchudo es ese tipo, se ganó el premio mayor de la lotería justo el primer día que decidió comprar un boleto!
Insulto boliviano dirigido a un hombre al que se le tilda de estúpido o falto de carácter, remarcando de forma peyorativa que tiene actitudes o gestos considerados femeninos.
No le pidas ayuda a ese conchuda porque no entiende nada y solo se preocupa por no arruinarse el peinado.
Se emplea para describir situaciones muy complicadas, intensas o de carácter grave. También se usa para referirse a personas inquietas y molestas en confianza, o a superiores que son extremadamente estrictos y difíciles de complacer.
Mejor ni le hables a mi papá ahora porque está bien jodido con el tema de mis notas.
Se trata de un término vulgar empleado en el lenguaje coloquial de Bolivia para referirse al acto de mantener relaciones sexuales. Es una palabra de uso frecuente en contextos informales cuando se habla de realizar el coito.
Ayer se fueron temprano del boliche porque se morían de ganas de irse a coger a su casa.
Se refiere a un joven de clase alta que se comporta de forma superficial y presume constantemente de su estatus socioeconómico. Es alguien que actúa con aires de superioridad debido al dinero y las influencias de su familia.
Ya llegaron los gomelos de siempre a la fiesta, seguramente van a estar toda la noche hablando de sus vacaciones en el exterior.
Se utiliza para calificar a alguien que es sumamente hábil, astuto o talentoso en una actividad o disciplina específica. Describe a una persona que tiene una facilidad y capacidad superior para destacar en lo que hace.
Tenés que hablar con mi primo si se te arruinó la computadora, ese chango es un pendejo para la tecnología.
Forma grosera y malsonante de referirse al orificio del ano o a la región de las nalgas. Se emplea de manera despectiva o violenta en el habla cotidiana boliviana.
El jugador salió de la cancha cojeando porque le metieron un rodillazo justo en el ojete durante el partido.
Se refiere a un individuo que destaca por ser extremadamente astuto, hábil y capaz de aprovechar cualquier situación a su favor. Es el término usado para señalar a alguien muy despierto que no se deja engañar y siempre actúa con viveza.
Ese tipo es un pendejo, logró que le dieran el puesto a pesar de que no tenía todos los papeles.
Forma coloquial muy común en Bolivia para referirse a la ropa o vestimenta que una persona lleva puesta. Se utiliza de manera relajada para hablar de las prendas de vestir en general o de una muda de ropa específica.
Alistá tu mejor trajín porque esta noche vamos a salir a bailar con los chicos.
Se emplea como una exclamación de molestia o arrepentimiento cuando algo sale mal o se comete un error. Es muy frecuente usarla para manifestar enojo ante un olvido repentino o una situación desfavorable.
¡Mierda, se me pasó la hora y ya cerraron el banco!
Se utiliza para designar a personas extranjeras de piel clara y rasgos caucásicos, usualmente provenientes de Europa o Norteamérica. En el contexto boliviano, el término abarca a cualquier visitante de aspecto occidental sin importar su país de origen específico.
Había un montón de gringos en el Salar de Uyuni sacando fotos con sus cámaras gigantes.
Se trata de una reprimenda muy severa o un sermón fuerte que se le da a una persona que se ha mandado una macana. Es ese reto pesado que te deja pensando seriamente en lo que hiciste mal.
Mi papá me dio un putazo de aquellos cuando se enteró de que me aplacé en tres materias por andar de fiesta.
Sigla utilizada para abreviar la frase Hoy Dios Perdona, empleada mayormente entre amigos cercanos para indicar que es un día de indulgencia o para irse de fiesta sin remordimientos. Es una forma cómplice y relajada de saludarse o cerrar un trato entre compadres.
Alista las cervezas para el viernes, ya sabes que hdp, mi hermano.
Denominación coloquial y a veces vulgar para referirse al compañero sentimental de una mujer, ya sea su novio o esposo. El término surge como un derivado de la palabra macho para enfatizar la masculinidad de la pareja.
¿Ya conociste al machete de la prima o todavía lo tiene escondido?
Se refiere a los bocaditos de repostería y piezas dulces de tamaño pequeño que se sirven en meriendas o reuniones. Incluye una gran variedad de galletas decoradas, alfajores y miniaturas de bizcocho que suelen acompañar el cafecito de la tarde.
Pasemos por la panadería a comprar unas masitas surtidas para invitarles a los abuelos.
Se utiliza para describir el acto de discutir, pelear verbalmente o intercambiar palabras de manera conflictiva con alguien. Es común emplearlo cuando una situación se vuelve agotadora y ya no se quiere seguir perdiendo el tiempo en alegatos.
No voy a seguir bregando con el del micro por el cambio, que se quede con sus diez centavos.
Se dice de una persona que actúa sin ningún tipo de escrúpulos o vergüenza, mostrando una actitud cínica y despreciable ante los demás. Es el típico individuo de pocos valores que no tiene dignidad al momento de hacer alguna maldad o jugada sucia.
No puedo creer que ese atorrante se haya atrevido a pedirme un favor después de la jugada tan baja que me hizo el mes pasado.
Se emplea para describir a alguien que ha alcanzado un estado de ebriedad absoluta, quedando totalmente fuera de combate por el exceso de alcohol. Es una forma muy vulgar de señalar que una persona está sumamente borracha o intoxicada.
Tuvimos que pedirle un taxi a Marcos porque con dos vasos de singani ya se puso verga y no podía ni mantenerse en pie.
Término despectivo para señalar a un joven o ayudante que realiza los trabajos más bajos y sacrificados en un oficio. Se utiliza para menospreciar a una persona, dándole a entender que es alguien insignificante o un simple mandadero sin importancia.
No le hagas caso a ese pelado, que solo es un pinche que trajeron para limpiar el depósito.
Término muy común y relativamente suave para referirse a las nalgas o el trasero. Se usa en contextos informales como una alternativa menos vulgar a culo, teniendo su origen en la voz mochica potos.
Ten cuidado con ese perro porque si te descuidas te va a morder el poto.
Se utiliza para referirse a una persona que resulta ser una carga o que no tiene ninguna utilidad, especialmente alguien que no progresa ni ayuda en el hogar. Es un calificativo para quien, por su flojera o falta de iniciativa, se vuelve un problema para su familia.
Ya no sé qué hacer con este mi hermano, es un clavo que se la pasa durmiendo todo el día y ni siquiera busca trabajo.
Se trata de la cubierta o toldo de lona que se coloca en los puestos de las ferias para dar sombra. Es un término muy común en los mercados bolivianos que proviene de la palabra quechua para denominar a la sombra.
Buscá un puesto que tenga la llanta bien puesta para que no se nos arruinen las verduras con el calor.
Se utiliza para designar a quien tiene el mando y dirige a un grupo de personas en sus labores diarias. Es el encargado de supervisar que todos cumplan con sus responsabilidades y de tomar las decisiones importantes.
Hay que avisarle al jefe que ya terminamos de cargar toda la mercadería en el camión.
Se emplea de forma despectiva para señalar a la mujer de origen indígena que deja de lado su vestimenta tradicional de pollera para adoptar modas occidentales, como el uso de pantalones o faldas cortas. El término implica una crítica hacia quien supuestamente intenta ocultar sus raíces culturales mediante el cambio de ropa.
Esa ya se cree de la alta sociedad solo porque se volvió chota y dejó de usar sus polleras desde que trabaja en la ciudad.
Forma despectiva o peyorativa de referirse a una mujer o una muchacha en el lenguaje coloquial boliviano. Se utiliza habitualmente para hablar de alguien del sexo femenino con falta de respeto o desdén.
Mira cómo camina esa chota, se cree la dueña de la calle.
Término vulgar y directo para referirse al miembro viril o pene. Es una palabra muy usada en el lenguaje coloquial boliviano cuando se habla de los genitales masculinos de forma cruda.
Ese tipo estaba tan borracho que se sacó la pinga en plena calle para orinar frente a todos.
Expresión utilizada para identificar a un amigo cercano, un compinche o alguien del mismo círculo social. Es la palabra ideal para referirse a ese camarada con quien existe una relación de hermandad y lealtad.
Oye, mi pana me prestó su chamarra para el frío de anoche porque yo me olvidé la mía en la oficina.
Término informal que se emplea en Bolivia para referirse a cualquier persona de nacionalidad española. Es un apodo muy común para identificar a los visitantes o residentes que llegan desde la Península Ibérica.
Ayer fuimos a comer salteñas con un manolo que conocí en el hostal.
Se utiliza para referirse a la fortuna o el azar que rodea a una persona, ya sea de manera positiva o negativa. También describe la intención, buena o mala, que alguien pone al realizar una acción.
Ese tipo tiene una leche increíble, se ganó el sorteo sin siquiera haber comprado el boleto.
Término utilizado para mofarse de un individuo que, tras actuar con arrogancia o hablar de más, acaba sufriendo una humillación pública total. Se refiere a esa persona que queda expuesta como un fracasado ante los ojos de los demás.
Después de que le sacaron todos sus trapos sucios en el grupo de WhatsApp, el gordo no volvió a aparecer porque quedó bien pillo.
Se refiere a una persona que destaca por su buen gusto al vestir, manteniendo siempre una apariencia pulcra y siguiendo las tendencias actuales. Es alguien que luce una imagen impecable y moderna.
Miralo a ese cuate, se puso bien fachero para ir a la fiesta de la fraternidad.
Se refiere a una situación de caos absoluto, confusión o desorden generalizado en un lugar. También se usa para describir un escándalo ruidoso o un lío difícil de resolver donde todo se sale de control.
¡Qué despelote se armó en el centro con ese bloqueo, no se podía avanzar ni una cuadra con tanto ruido y gente gritando!
Se trata de un sobrenombre o apodo que se le pone a alguien, comúnmente de forma burlona o basándose en alguna característica particular. En Bolivia es la palabra estándar para referirse al mote que te asignan tus amigos o compañeros de trabajo.
¿Ya te enteraste de que al profe de física le pusieron la chapa de Condorito por el perfil que tiene?
Se utiliza para designar a los lactantes, recién nacidos o infantes que aún no cumplen los tres años de edad. Es la palabra más común en el lenguaje cotidiano boliviano para referirse a los niños más pequeñitos.
Por favor, bajen el volumen de la tele que la guagua acaba de quedarse dormida.
Es una denominación coloquial y a veces peyorativa que se emplea en Bolivia para referirse a los paraguayos. El término surge como una abreviación de pata pila, aludiendo históricamente a quienes andaban sin zapatos.
Los pilas juegan muy bien al fútbol, por eso el partido de mañana contra Paraguay va a estar difícil.
Expresión vulgar utilizada en el habla cotidiana boliviana para referirse a un hombre homosexual. Según el contexto y la intención de quien lo dice, puede funcionar como un insulto fuerte o como un término informal entre personas de confianza.
Dicen que el primo del Jhonny es culiao, pero a mí me da igual lo que haga con su vida.
Nombre que se le da a la antigua pieza monetaria fabricada con plata. Se utiliza para referirse específicamente al dinero acuñado en este metal precioso durante el siglo diecinueve.
Me encontré un boliviano enterrado en el patio y brilla como si fuera nuevo.
Apodo común para referirse al expresidente Evo Morales en el lenguaje cotidiano de Bolivia. Suele usarse con una carga despectiva por parte de sus opositores para criticar su gestión o su figura pública.
Ese indio no se cansa de armar bloqueos cada vez que algo no le sale como quiere.
Es una expresión vulgar muy versátil que se emplea para referirse al valor o la importancia de un asunto, o bien para calificar a alguien de tonto. Funciona además como una interjección fuerte que sirve para manifestar enojo, sorpresa o simplemente para dar énfasis a lo que se dice.
¡Ese carajo no entiende nada de lo que le digo, es un caso perdido!
Se trata de un gorro de lana tejido, generalmente con orejeras, que se utiliza para abrigarse la cabeza en climas gélidos. Es un accesorio muy típico de la zona andina para combatir el frío intenso.
No te olvides de guardar el chulo en la mochila, que cuando baje el sol en Potosí nos vamos a morir de frío.
Interjección empleada para imprimir fuerza o énfasis a una oración, sirviendo tanto para reafirmar una declaración con autoridad como para manifestar una emoción intensa, ya sea de asombro o de molestia.