Adjetivo que califica a una persona con mucho estilo para vestir o que siempre anda a la moda. También se aplica a lugares o cosas que destacan por ser bonitos, modernos y visualmente llamativos.
¡Qué fachero te quedó el cuarto con esa decoración nueva, parece de revista!
Se refiere a un joven de clase alta que se comporta de forma superficial y presume constantemente de su estatus socioeconómico. Es alguien que actúa con aires de superioridad debido al dinero y las influencias de su familia.
Ya llegaron los gomelos de siempre a la fiesta, seguramente van a estar toda la noche hablando de sus vacaciones en el exterior.
Se utiliza para designar a personas extranjeras de piel clara y rasgos caucásicos, usualmente provenientes de Europa o Norteamérica. En el contexto boliviano, el término abarca a cualquier visitante de aspecto occidental sin importar su país de origen específico.
Había un montón de gringos en el Salar de Uyuni sacando fotos con sus cámaras gigantes.
Sigla utilizada para abreviar la frase Hoy Dios Perdona, empleada mayormente entre amigos cercanos para indicar que es un día de indulgencia o para irse de fiesta sin remordimientos. Es una forma cómplice y relajada de saludarse o cerrar un trato entre compadres.
Alista las cervezas para el viernes, ya sabes que hdp, mi hermano.
Denominación coloquial y a veces vulgar para referirse al compañero sentimental de una mujer, ya sea su novio o esposo. El término surge como un derivado de la palabra macho para enfatizar la masculinidad de la pareja.
¿Ya conociste al machete de la prima o todavía lo tiene escondido?
Se emplea para describir a alguien que ha alcanzado un estado de ebriedad absoluta, quedando totalmente fuera de combate por el exceso de alcohol. Es una forma muy vulgar de señalar que una persona está sumamente borracha o intoxicada.
Tuvimos que pedirle un taxi a Marcos porque con dos vasos de singani ya se puso verga y no podía ni mantenerse en pie.
Término despectivo para señalar a un joven o ayudante que realiza los trabajos más bajos y sacrificados en un oficio. Se utiliza para menospreciar a una persona, dándole a entender que es alguien insignificante o un simple mandadero sin importancia.
No le hagas caso a ese pelado, que solo es un pinche que trajeron para limpiar el depósito.
Se utiliza para referirse a una persona que resulta ser una carga o que no tiene ninguna utilidad, especialmente alguien que no progresa ni ayuda en el hogar. Es un calificativo para quien, por su flojera o falta de iniciativa, se vuelve un problema para su familia.
Ya no sé qué hacer con este mi hermano, es un clavo que se la pasa durmiendo todo el día y ni siquiera busca trabajo.
Se utiliza para designar a quien tiene el mando y dirige a un grupo de personas en sus labores diarias. Es el encargado de supervisar que todos cumplan con sus responsabilidades y de tomar las decisiones importantes.
Hay que avisarle al jefe que ya terminamos de cargar toda la mercadería en el camión.
Se emplea de forma despectiva para señalar a la mujer de origen indígena que deja de lado su vestimenta tradicional de pollera para adoptar modas occidentales, como el uso de pantalones o faldas cortas. El término implica una crítica hacia quien supuestamente intenta ocultar sus raíces culturales mediante el cambio de ropa.
Esa ya se cree de la alta sociedad solo porque se volvió chota y dejó de usar sus polleras desde que trabaja en la ciudad.
Forma despectiva o peyorativa de referirse a una mujer o una muchacha en el lenguaje coloquial boliviano. Se utiliza habitualmente para hablar de alguien del sexo femenino con falta de respeto o desdén.
Mira cómo camina esa chota, se cree la dueña de la calle.
Término informal que se emplea en Bolivia para referirse a cualquier persona de nacionalidad española. Es un apodo muy común para identificar a los visitantes o residentes que llegan desde la Península Ibérica.
Ayer fuimos a comer salteñas con un manolo que conocí en el hostal.
Se utiliza para referirse a la fortuna o el azar que rodea a una persona, ya sea de manera positiva o negativa. También describe la intención, buena o mala, que alguien pone al realizar una acción.
Ese tipo tiene una leche increíble, se ganó el sorteo sin siquiera haber comprado el boleto.
Se refiere a una persona que destaca por su buen gusto al vestir, manteniendo siempre una apariencia pulcra y siguiendo las tendencias actuales. Es alguien que luce una imagen impecable y moderna.
Miralo a ese cuate, se puso bien fachero para ir a la fiesta de la fraternidad.
Se trata de un sobrenombre o apodo que se le pone a alguien, comúnmente de forma burlona o basándose en alguna característica particular. En Bolivia es la palabra estándar para referirse al mote que te asignan tus amigos o compañeros de trabajo.
¿Ya te enteraste de que al profe de física le pusieron la chapa de Condorito por el perfil que tiene?
Se utiliza para designar a los lactantes, recién nacidos o infantes que aún no cumplen los tres años de edad. Es la palabra más común en el lenguaje cotidiano boliviano para referirse a los niños más pequeñitos.
Por favor, bajen el volumen de la tele que la guagua acaba de quedarse dormida.
Es una denominación coloquial y a veces peyorativa que se emplea en Bolivia para referirse a los paraguayos. El término surge como una abreviación de pata pila, aludiendo históricamente a quienes andaban sin zapatos.
Los pilas juegan muy bien al fútbol, por eso el partido de mañana contra Paraguay va a estar difícil.
Nombre que se le da a la antigua pieza monetaria fabricada con plata. Se utiliza para referirse específicamente al dinero acuñado en este metal precioso durante el siglo diecinueve.
Me encontré un boliviano enterrado en el patio y brilla como si fuera nuevo.
Apodo común para referirse al expresidente Evo Morales en el lenguaje cotidiano de Bolivia. Suele usarse con una carga despectiva por parte de sus opositores para criticar su gestión o su figura pública.
Ese indio no se cansa de armar bloqueos cada vez que algo no le sale como quiere.
Es una expresión vulgar muy versátil que se emplea para referirse al valor o la importancia de un asunto, o bien para calificar a alguien de tonto. Funciona además como una interjección fuerte que sirve para manifestar enojo, sorpresa o simplemente para dar énfasis a lo que se dice.
¡Ese carajo no entiende nada de lo que le digo, es un caso perdido!
Se refiere a la vestimenta oficial o el traje de combate que utilizan los soldados y miembros de las fuerzas armadas en el país. Es la forma popular de llamar al uniforme mimetizado o de campaña.
Apurate a lavar tu jerga que mañana tenemos revista en el cuartel y tiene que estar impecable.