Se utiliza para referirse a cualquier dificultad o inconveniente que surge de repente y detiene un proceso. Es ese impedimento molesto que no te deja avanzar con lo que estás haciendo.
Ya tenía todo listo para el viaje, pero a última hora me pusieron una traba en el trabajo y no me dieron las vacaciones.
Se emplea para describir algo que es excelente, magnífico o que ha quedado de maravilla. Es un adjetivo positivo que resalta que un objeto o situación está muy bien ejecutado o luce genial.
¡Qué arrecho te quedó el dibujo, parece una fotografía real!
Sustantivo coloquial que en El Salvador se usa para designar al miembro viril masculino. Es una forma vulgar y directa de referirse al pene en conversaciones informales.
¿Viste cómo se le marcaba la mandarria a ese tipo con los pantalones tan apretados?
Término popular utilizado en El Salvador para designar al cuerpo policial o a los agentes de seguridad. Se emplea frecuentemente en contextos callejeros para advertir sobre la presencia de la autoridad.
Apurate a guardar eso que ya se ve la chota dando vueltas por la esquina.
Se emplea para describir a una mujer que posee una figura espectacular o que resulta extremadamente atractiva a la vista. Es un término muy común en el habla popular para resaltar la belleza física de una joven.
¡Puta, qué mamasota se mira esa bicha con ese vestido rojo!
Se refiere al acto de ensuciar una superficie o prenda de vestir dejando una mancha o marca visible, generalmente por descuido o por tocar algo con las manos sucias. Es una expresión muy común cuando alguien arruina la limpieza de la ropa al dejarle un manchón de mugre.
¡Tené cuidado con esa grasa, que me vas a parchar todo el uniforme nuevo!
Es el nombre que reciben en tierras salvadoreñas los depósitos metálicos de forma cilíndrica, usados principalmente para almacenar gas propano de uso doméstico o industrial. La palabra también se aplica a los tanques de oxígeno u otros líquidos que vienen en recipientes similares.
¡Apurate a conectar el chimbo nuevo porque ya tengo los frijoles en el fuego y se nos va a apagar la cocina!
Apodo o adjetivo que se le asigna a las personas que tienen el cabello colorado o naranja intenso. La palabra hace alusión al color de la punta de los cerillos, y se emplea comúnmente en el habla cotidiana salvadoreña para identificar a los pelirrojos.
En el grado había un cipote fosforito al que todos le decíamos Colocho por pura broma.
Término vulgar utilizado en el habla coloquial salvadoreña para referirse al miembro viril masculino. Es una forma directa y ruda de nombrar al pene, equivalente a decir pija.
Tené cuidado cuando te subás el cierre, no te vayás a morder el pico.
Se refiere a un error cometido por alguien o a una situación que termina mal por descuido. Es una expresión vulgar muy utilizada para señalar una metida de pata o una falla evidente.
Qué gran cagada te echaste por no haber revisado la dirección antes de salir.
Término coloquial utilizado en El Salvador para referirse a la perra. Es la forma más común y cotidiana de llamar a este animal, empleándose el masculino chucho para el perro.
Esa chucha de la vecina no deja de ladrar cada vez que paso por el portón.
Es la hoja fibrosa que envuelve la mazorca del maíz antes de ser desgranada. En la gastronomía salvadoreña se utiliza mucho para envolver y cocinar los tamales de elote, dándoles su forma y sabor característicos.
Quitale la tusa a esos elotes con cuidado porque las vamos a usar para los tamalitos de la tarde.
Palabra vulgar que en tierras salvadoreñas se emplea para señalar despectivamente a un hombre gay. Asimismo, describe a una persona miedosa que no se atreve a realizar una acción por falta de coraje.
No seas tan culero y decile la verdad de una vez, que no te va a pasar nada.
Se refiere a esa sensación de nervios o temor que te entra cuando estás frente a algo que te asusta. Es la forma coloquial de decir que alguien tiene miedo o siente aprensión por lo que pueda pasar.
Me dio un gran culillo pasar por esa calle tan oscura, así que mejor di la vuelta por la avenida principal.
Se utiliza para describir a un hombre de complexión robusta, muy fuerte o musculoso que impone por su gran tamaño físico. Generalmente se asocia con alguien que tiene mucha fuerza y una apariencia que puede llegar a intimidar a los demás.
¿Ya viste al guardia nuevo? Es un señor bien cholo que da miedo solo con verlo.
Pieza de la vajilla de tamaño reducido que sirve de apoyo a los pocillos o para colocar porciones pequeñas de comida, como el pan dulce de la tarde. En las casas de El Salvador se usa frecuentemente para acompañar el servicio del café.
Mirá, ahí te dejé un pedazo de quesadilla en la paila para que te lo comás con el café.
Forma coloquial y un tanto vulgar de llamar a los órganos genitales femeninos en El Salvador. Es una palabra muy extendida en el lenguaje popular para referirse a la vagina, usándose a menudo en contextos de confianza o descuidados.
Esa bicha no tiene pena, se puso a cambiarse frente a todos y se le vio la cuca.
En el habla popular salvadoreña, se utiliza esta palabra para designar de forma vulgar el clítoris y los labios menores de la vulva. Es un término muy informal que se usa para referirse directamente a los genitales femeninos externos.
Tené cuidado cuando te subás el cierre del pantalón, no sea que te vayás a prensar el gallo.
Se refiere a una persona que experimenta un deseo sexual intenso o que está muy excitada físicamente. Es una expresión vulgar que denota que alguien tiene muchas ganas de tener relaciones en ese preciso instante.
¡Nombre, aquella chera anda bien arrecha desde que se puso a bailar con ese tipo!
Adjetivo para referirse a una persona mentirosa que inventa historias falsas o exageradas. También se utiliza de forma vulgar para señalar a alguien que se masturba con frecuencia.
No le hagás caso a ese bicho porque es bien pajero, siempre anda diciendo que tiene un gran carrazo y ni bicicleta usa.
Término coloquial y vulgar que se emplea para describir los pechos femeninos cuando son muy voluminosos. Es la forma aumentativa de chichas y se usa comúnmente en conversaciones informales entre hombres.
La cipota se puso unos implantes bien exagerados y hoy anda con unas grandes chichotas.
Término popular y vulgar utilizado en el habla salvadoreña para referirse a la parte externa del aparato reproductor femenino. Se emplea comúnmente en contextos informales como sinónimo de vulva o vagina.
Ese traje de baño le queda tan apretado que se le marca toda la cuca.
Son las piezas de madera o estacas que se colocan de forma vertical en los costados de una carreta para contener la carga. Estos postes pequeños sirven para que los materiales transportados se mantengan en su lugar y no se salgan por los lados.
Traeme un par de trinquetes nuevos que los de la carreta ya se pudrieron y se nos va a salir toda la leña.
Término habitual que emplean los salvadoreños para referirse al helado en cualquiera de sus presentaciones. No importa si es artesanal de carretón o de una marca comercial, siempre se le llama de esta manera.
Con este gran calor que está haciendo se me antoja comprar un mi sorbete de carretón bien frío.
Se refiere al cabello que pierde su pigmentación natural y se vuelve blanco o grisáceo debido al proceso de envejecimiento. Es la señal física que delata que a una persona ya le están cayendo los años, apareciendo usualmente a partir de la tercera década de vida.
Mirá vos, ya te están saliendo un montón de canas en las sienes, señal de que ya no sos ningún cipote.
Se refiere al acto de masturbarse de forma veloz, aprovechando un momento breve de privacidad. Es una expresión salvadoreña muy común en el registro vulgar masculino.
Apurate en el baño y no te estés haciendo la pajita, que ya casi nos tenemos que ir.
Se utiliza en El Salvador para expresar admiración o lanzar elogios hacia algo que resulta atractivo a la vista. Es el acto de resaltar lo bonito que es un objeto, una prenda de vestir o cualquier otra cosa que llame la atención por su estética.
Mirá qué bonitos los zapatos que te compraste, todo el mundo te los va a chuliar en la fiesta.
Forma coloquial de referirse a un sujeto o individuo masculino en el habla cotidiana. Se emplea frecuentemente para mencionar a una persona de quien no se sabe el nombre o simplemente para señalar a un tipo cualquiera.
Ayer andaba un chamaco preguntando por vos en la entrada de la colonia.
Término salvadoreño para referirse a algo que es sumamente complicado, difícil de resolver o pesado. También se puede usar para describir a una persona que es muy estricta o exigente.
Apurate con ese reporte porque el jefe se pone bien yuca si no lo entregamos a tiempo.
Expresión popular que se usa para describir a una mujer sumamente atractiva o con buen parecido físico. Es una manera coloquial de halagar la belleza de una joven en situaciones de confianza o en la calle.
¡Púchica, viste qué gran mamacita es la nueva vecina que se mudó a la colonia!
Término utilizado para referirse a una deuda económica o al compromiso de devolver dinero que se ha pedido prestado. Se usa comúnmente cuando una persona tiene cuentas pendientes por liquidar con alguien más.
Mejor no le pidas nada a ese señor, porque después es un gran problema para salir de la jarana.
Se refiere a una trampa, engaño o jugada sucia realizada para sacar ventaja de otros. Se aplica comúnmente cuando alguien hace trampa en los juegos de azar o cuando se sustrae dinero mediante artimañas al momento de contarlo.
Ese tipo siempre gana en el póker porque le gusta hacer la jarana cuando reparte las cartas.
Se utiliza para designar a una persona de corta edad, ya sea un infante o un niño pequeño. Es la palabra cotidiana que empleamos los salvadoreños para referirnos a los hijos o a cualquier menor.
Tenés que cuidar más a ese tu chamaco porque es bien travieso y se puede golpear.
Forma coloquial de referirse a la mujer que es novia o pareja de un hombre al que apodan pan, generalmente por ser alguien gordito o de contextura robusta. Se utiliza para identificar a la compañera sentimental de este tipo de sujetos.
Aquel bicho que es bien panzón ya anda presumiendo a su nueva pana por todo el barrio.
Adjetivo utilizado para calificar algo que resulta excelente, bonito o que ha sido ejecutado con éxito. Es una expresión de aprobación muy común para indicar que un resultado es plenamente satisfactorio o de gran calidad.
¡Qué chivo te quedó el mural que pintaste en la pared del cuarto!
Es una manera informal y graciosa de llamar al tiburón en las zonas costeras salvadoreñas. Se usa frecuentemente entre la gente de mar para referirse a este depredador marino sin tanta seriedad.
Tengan cuidado al surfear hoy porque me contaron que ayer andaba un tiburcio merodeando por la bocana.
Se utiliza en el habla cotidiana para referirse al acto de dejar a una mujer en estado, usualmente cuando el embarazo no fue planificado. Es un término bastante informal y directo que sugiere que alguien ya metió la pata.
Aquel bicho está bien asustado porque dice que por no cuidarse ya embaló a la novia.
Se emplea para calificar cualquier objeto, situación o lugar que resulte atractivo, positivo o de gran calidad. Es la expresión salvadoreña por excelencia para indicar que algo es genial, bonito o que está muy bien.
¡Qué chivo está el carro que se compró tu hermano, me encanta ese color!
Se trata del malestar físico y la pesadez que experimenta una persona al día siguiente de haber ingerido bebidas alcohólicas en exceso. Es la forma coloquial en la que los salvadoreños se refieren a la resaca o cruda.
Traeme un par de pupusas y una bebida hidratante, porque con esta goma que cargo siento que me voy a morir.
Persona que padece de una pereza extrema y evita realizar cualquier tipo de esfuerzo o trabajo. Se utiliza para describir a alguien muy haragán que prefiere pasar el tiempo sin hacer nada productivo.
Ese bicho es bien huevón, ya tiene veinticinco años y todavía espera que la mamá le lave la ropa.
Se refiere al fuerte malestar físico que se experimenta tras una ingesta excesiva de alcohol, provocando náuseas, dolor de estómago y una debilidad generalizada. Es el estado de arrepentimiento corporal que sigue a una noche de mucha bebida.
No me hablen fuerte que cargo una goma tan perra que siento que me va a estallar la cabeza.
Se trata del hipocorístico o apodo más común para quienes llevan el nombre de Carlos en territorio salvadoreño. También se emplea para referirse a las astas o cuernos de animales como los toros, bueyes o cabras.
Decile al Cacho que nos vemos en la entrada del estadio para ver el partido.
Término coloquial y un tanto vulgar que se utiliza en El Salvador para designar el orificio anal o la zona de las nalgas. Es una palabra de uso frecuente en el habla cotidiana para referirse a esa parte específica de la anatomía humana.
Tené cuidado con ese clavo que sobresale de la banca, no sea que te terminés puyando el fundillo cuando te sentés.